La Institución que habita en el corazón de los ticos

Anny Céspedes Cardoza*
Dirección de Comunicación

 

Cuando nací, el Seguro Social tenía doce años de existencia. Abrí mis ojos en el Hospital San Juan de Dios, cuando ese nosocomio aún pertenecía a la Junta de Protección Social.

Ni siquiera podía pasar por la mente de mis padres que aquella pequeña criatura iba a trabajar en una institución Benemérita de la Patria, como acaba de ser designada la Caja Costarricense de Seguro Social.

Con el pasar de los años y siendo aún muy joven,  ingresé a la planilla de servidores de tan noble institución, siendo mi primer lugar de trabajo la clínica Clorito Picado, ubicada en Cinco Esquinas de Tibás.

Desde entonces,  la Caja es mi segundo hogar, la familia con quien he compartido por treinta y ocho años días buenos y otros no tan buenos.

Tuve la oportunidad de trabajar en diferentes unidades de trabajo, lo cual me ha permitido tener una perspectiva diferente del quehacer institucional. No es lo mismo trabajar en un centro médico asistencial que en el área propiamente administrativa. 

Pude observar la entereza con que se desempeñan en los diferentes puestos de trabajo, personas de ambos sexos, que dedican sus fuerzas, sus dones y su tiempo, en procura de aliviar el dolor de muchos que necesitan de cuidado, de atención y de calor humano.

Aunque criticada por muchos, la Caja Costarricense de Seguro Social es indispensable para la población costarricense, porque de ella depende la salud integral de todo un pueblo.  Si un país no cuida la salud de sus habitantes, no progresa, porque la fuerza laboral enferma no contribuye al engrandecimiento de una nación.

A pesar de los fuertes vientos que la han azotado, el Seguro Social se mantiene erguido, desafiante,  con la mirada puesta en el futuro, a sabiendas de que de su coraje y valentía para enfrentar los retos, depende el bienestar de un país, donde el aporte solidario permite que todos y cada uno de sus habitantes tengan derecho a recibir servicios de salud sin distinción de clase social, raza, credo o color político.

Cada Junta Directiva que ha estado al frente de esta institución, buscó  implementar tecnología de punta que le permitiera mantenerse en una posición ventajosa para suplir a sus asegurados de los últimos avances en el campo de los implementos médicos, en la compra de medicamentos acordes a las nuevas sintomatologías, ajustando su presupuesto para la mejor utilización de los recursos financieros y buscando  y capacitando recurso humano capaz y comprometido con la seguridad social.

Soy testigo del avance tecnológico en todos los campos, que han hecho posible el crecimiento de esta entidad  y del esmero por ser forjadores de la salud de una nación libre, democrática y trabajadora.

Viajar  me permitió observar el desempeño del Seguro Social en otras naciones donde las condiciones de salud de sus habitantes son incomparables con las que se disfruta en Costa Rica.  La Caja de Seguro Social de Costa Rica es un gran orgullo para los costarricenses y para quienes sin ser compatriotas disfrutan de sus beneficios.

Como funcionaria conozco la gran responsabilidad que tenemos los trabajadores para contribuir a su engrandecimiento, como beneficiaria soy consciente de que debo velar por su sostenimiento y fortalecimiento y para lograrlo debo asistir puntualmente a las citas, seguir al pie de la letra los tratamientos médicos indicados y no saturar los diferentes servicios que brinda a sus contribuyentes.

Al cumplirse setenta años de creación de la Caja Costarricense de Seguro Social, elevemos una oración de gracias al Señor por tantos años de servicio y recordemos con cariño a quienes fueron los gestores de esta institución: del licenciado Manuel Mora Valverde, el doctor Rafael Angel Calderón Guardia y Monseñor Víctor M. Sanabria, entre otros.

El Señor bendiga las mentes y las manos de todos los que laboramos para  esta noble institución y nos mantenga escondidos bajo sus alas protectoras.

 

*Ana Teresa Céspedes Cardoza es funcionaria de la CCSS desde 1973, tiene 38 años de trabajar con la Institución.