Caja Costarricense de Seguro Social.

Manual de Odontología

Presentación

Dra. Teresita Aguilar Mirambel


El Manual Familiar para la Salud Bucodental  de la  Dirección de Desarrollo de Servicios de Salud de la Caja Costarricense del Seguro Social, es una guía básica para la comunidad, voluntariado capacitado, técnicos y profesionales,  para  llevar educación en salud bucodental como parte del abordaje  a los núcleos familiares.


La Organización Mundial de la Salud (OMS) expresa: “La salud es un hecho que está determinado por el funcionamiento efectivo de la familia como unidad biosocial en el contexto de una sociedad dada” este aspecto es aplicable en acciones de educación en salud bucodental que deben iniciarse en las familias que constituyen el eje central del núcleo social de la sociedad. 


El proceso de la educación para la salud bucodental debe darse desde antes del nacimiento en el seno de la familia para construir las bases del futuro; es ahí desde donde se edifican las sociedades saludables. La educación bucodental familiar no solo está dirigida para prevenir caries y otras enfermedades bucodentales, sino para generar hábitos y estilos de vida saludables, reforzar principios  propios de cada  familia y promover relaciones intra familiares saludables.


Es necesario trabajar  en un proceso de sensibilización del escenario familiar para involucrar a todos los miembros, asignando responsabilidades a cada persona dentro del  esquema familiar para promover hábitos básicos para una buena salud como alimentación saludable, higiene, relaciones intrafamiliares armoniosas, consulta odontológica periódica y ambientes saludables protegidos de costumbres dañinas.


La salud bucodental tiene su origen desde la gestación, con una buena salud física y mental de la madre y los cuidados propios del embarazo. El niño requiere atención esmerada desde los primeros días de su nacimiento siendo la lactancia materna indispensable para su crecimiento y desarrollo.


Aproximadamente a los seis meses de edad inicia la erupción de los dientes temporales, período que se puede extender hasta los tres años. En algunos niños se pueden presentar diversas molestias como irritabilidad, inflamaciones, pérdida de apetito, alteraciones del sueño, entre otras, que deben ser vigiladas.


Los padres o encargados deben brindar desde los primeros días atención especial para enseñarles hábitos correctos de alimentación, higiénicos y de cepillado dental. De  los tres años en adelante inicia una etapa de mayor socialización y autonomía, generalmente asisten a centros maternales y centros educativos, siendo estos lugares idóneos para reforzar hábitos de alimentación saludable y de higiene bucodental correctos.  El lema que se debe enseñar a los niños desde pequeños es: “Los dientes salen sanos y deben permanecer sanos.


El niño y la niña en época escolar y luego en la adolescencia para asegurar dientes saludables en la etapa de adulta, debe mantener buenos hábitos bucodentales. En estos periodos continúan los cambios de estatura, peso, contextura, siendo relevante el aumento en las habilidades y destrezas sicomotoras; surgen cambios sicológicos y aumenta la interacción social, aspectos que pueden ser influenciados con la adopción de hábitos nocivos que afectan la su salud integral con repercusiones dañinas en la condición bucodental.


En la etapa adulta se debe continuar con las prácticas de auto cuidado, aplicando las técnicas correctas de higiene bucodental, reforzar estilos de vida saludables con alimentación nutritiva, ejercicios que preserven la salud física y esforzarse por construir una vida intrafamiliar armoniosa que proteja la adopción de costumbres dañinas que afecten a los integrantes del núcleo familiar.


Las personas adultas mayores forman un colectivo importante; un grupo importante requerirán de apoyo por causas o condiciones de dependencia física, mental o económica. En esta edad se generan cambios propios en sus estructuras bucodentales por lo que es necesario no escatimar esfuerzos en vigilar sus hábitos de higiene. En esta etapa se encuentra un porcentaje alto de personas que utilizan prótesis dentales que requieren de atención especial para su higiene y uso diario, debido a restricciones funcionales y psicomotoras propias de la edad.


Como lo expresa este manual: “El papel de los padres, abuelos, hermanos, encargados y el contacto repetido, son las principales herramientas de las que dispone la familia para la educación y con base en ellas van a actuar y a potenciar el aprendizaje en la escuela, en la comunidad y en los diferentes programas realizados en los centros de salud “.