Caja Costarricense de Seguro Social

Bienestar

Genética


  Edición #13

  Octubre de 2007

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Entre los mejores centros del mundo

Como director del Hospital Nacional de Niños me produce una gran satisfacción saber que somos el único centro médico costarricense que posee un servicio de genética de gran calidad técnica y humana. Pero, a la vez, esto significa un gran desafío porque tenemos la enorme responsabilidad de ofrecer a las familias costarricenses el soporte necesario para prevenir y tratar los trastornos congénitos de la población.

Se trata, sin duda, de un servicio sui géneris dentro del hospital porque a pesar de ser un centro infantil, una buena parte de sus usuarios son padres de familia preocupados y angustiados en procura de apoyo y soporte científico.

Por esos azares del destino, Costa Rica es un país en el cual la incidencia de enfermedades metabólicas hereditarias es mayor que en otras naciones del mundo. Por eso, el reto es aún mayor para este centro médico que ha mantenido, a través de sus 43 años de existencia, una constante lucha por sostener un estándar de calidad y de trabajo en el campo genético, solo comparable con los grandes centros del mundo.

En los últimos tiempos, el hospital ha apostado al programa de Tamizaje Neonatal mediante el cual se están detectando cerca de 24 enfermedades y con ello se ha logrado que alrededor de 500 niños costarricenses hayan reducido considerablemente la posibilidad de tener secuelas neurológicas que les dificulte incorporarse a la vida social, educativa y productiva.

Nuestra pretensión como hospital es ir mejorando el diagnóstico con el propósito de suministrarle a la población objetivo el tratamiento en forma oportuna, como los hemos estado haciendo desde hace 17 años, cuando el programa dio sus primeros pasos.

Este programa es de un país del primer mundo y coloca a Costa Rica en una posición de privilegio en el campo científico internacional.

Nuestra intención es apostar fuertemente a la prevención, pues sabemos que cada vez que se invierte un dólar en la prevención de este tipo de enfermedades, los réditos crecen en forma exponencial, pero, sobre todo, mejora la calidad de vida de cientos de miles de costarricenses.

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Dr. Rodolfo Hernández
Hospital Nacional de Niños