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Cada 27 horas un hombre fallece por cáncer de próstata



  José Mairena Morera       Jun 12, 2015  |  03:05 PM      1263   Cáncer

Cspan style="font-size: 12.1599998474121px; line-height: 1.3em;">Cada 27 horas fallece un hombre por cáncer de próstata en el país.  La cifra se obtiene al proyectar el dato más reciente disponible en el Registro Nacional de Tumores en una línea de tiempo de casos equidistantes: fueron 412 muertes en el 2013, donde se destaca el grupo de  hombres con 75 años o más como segmento de edad con más defunciones.


 



Sin embargo, cuando se habla del número de enfermos y la manera de abordarlo, no todo diagnóstico implica fallecimiento o cirugía inmediata, pues en la mayoría de los pacientes, el cáncer es poco agresivo y suele ser de tan de lento desarrollo, que el paciente fallece por otras causas, antes de que la enfermedad llegue a ser un peligro o afecte su calidad de vida.


 


Por lo tanto, los médicos costarricenses trabajan con la idea de ofrecer una «vigilancia activa» a cada caso para darle una solución personalizada. Esto significa realizar exámenes periódicos para medir la velocidad de avance del cáncer y luego tomar la decisión con el paciente de intervenir el proceso con cirugía porque lo amerita, por lo rápido que va creciendo, o dejarlo seguir sin intervención, pero con monitoreo frecuente.


 


Esta idea del monitoreo es producto del seguimiento miles de casos que han demostrado que no siempre operar de inmediato es la mejor solución. La Sociedad Americana de Urología dice que detectar y tratar el cáncer de próstata antes de que se presenten los síntomas podría no mejorar la salud del paciente o ayudarlo a vivir más tiempo.


 


Por ejemplo, es posible que si el cáncer sea detectado a los 75 años y sea de desarrollo lento, por lo tanto, eso representaría una amenaza de vida después de los 90 años, muchos después de la expectativa de vida del paciente. En ese sentido, la decisión toma en cuenta la velocidad del desarrollo del cáncer y la salud general del paciente.


 


Por eso, el enfoque actual más aceptado es el de «vigilancia activa»: es decir, que el paciente hable con su médico acerca del riesgo de cáncer de próstata a lo largo de los años, llevar un monitoreo  y, si se presenta el cáncer, decidir sobre la intervención inmediata o no.


 


Por eso, el Dr. Andrés Arley, urólogo del Hospital México  explica que el tratamiento del cáncer de próstata debe ser hecho a la medida de cada paciente. Las consideraciones depende de la edad, otras enfermedades (ej. diabetes, hipertensión, etc.), el riesgo cardiovascular, el tipo de tumor y el nivel de extensión del mismo, por ejemplo si se ha extendido a huesos o todavía está encapsulado. 


 


Según el médico, en algunos  se propone  la cirugía radical (eliminación completa de la próstata) y, si el paciente no es candidato a la cirugía por alguna razón clínica, se puede optar por tratamiento a base de radioterapia. En casos avanzados, con metástasis (principalmente, con diseminación a los huesos), el tratamiento de elección es hormonal (extirpación de los testículos o bien, usar un medicamento bloqueador de la producción de testosterona).


 


Sin embargo, el cáncer no es el padecimiento más común relacionado con la próstata, más bien se trata la hiperplasia prostática benigna (crecimiento de la próstata no cancerígeno), que se define como el crecimiento de la glándula propio de la edad. La glándula crece naturalmente conforme avanza la edad del hombre.


 


El cáncer en etapas tempranas no presenta síntomas y en etapas avanzadas se reportan algunos que también pueden ser del crecimiento no cancerígeno de la próstata: deseos de orinar con mayor frecuencia, un flujo de orina débil o dificultad para la micción. Esto quiere decir que si están presenten estos síntomas no significa que se trata de un cáncer. 


 


Este tipo de crecimiento benigno suele empezar después de los 40 años y no siempre se va a presentar en todos los pacientes (depende de la genética, etnia, dieta, entre otros). Los síntomas que usualmente presenta son: dificultad para orinar, chorro débil, frecuencia urinaria aumentada, levantarse de noche, urgencia por llegar al baño y en casos severos la retención de orina, que amerita la colocación de una sonda por la uretra para resolver la emergencia. 


 


Sobre este enfoque, urólogo Andrés Arley, asegura que las formas usuales de revisar la próstata son el tacto rectal y el examen de sangre, denominado antígeno prostático específico. El ultrasonido es un examen complementario, pero por si solo no es capaz de asegurar si hay o no cáncer en la próstata y frecuentemente agranda la medida de la glándula, lo que se presta para confusión (en promedio, la próstata luce un 30% más grande en el ultrasonido). Por lo tanto, los exámenes deben ser combinados.


 


A partir de los 50 años.


      


•Si el resultado del antígeno prostático en sangre mayor a 3.0 ng/mL es causa de sospecha y siempre se complementa con el examen físico.


 


El cáncer de próstata se suele diagnosticarse a partir de los 50 años. Antes de esta edad, es infrecuente, salvo que existan factores de riesgo familiar, es decir, que haya casos de familiares de primer grado con un tumor. La detección combina la historia familiar, el examen de antígeno prostático y el examen físico. 


 


La toma de sangre para medir el antígeno prostático se hace después de 72 horas de abstinencia sexual. El resultado no establece por sí solo la sospecha de cáncer, también está la historia clínica del paciente y el examen físico para establecer cierta sospecha. 


 


Como parte del examen físico, el tacto prostático elevará la sospecha de cáncer cuando el médico encuentra algunos signos de cambios de tamaño (si es más grande), de textura (si es más dura), de superficie (si tiene rugosidades), de límites (si tiene bordes irregulares) o de movilidad (si se mueve o está rígida).  La exploración es  indolora cuando no hay enfermedad y la revisión toma menos de 15 segundos.


 


Según el personal de salud, algunos hombres han reportado baja motivación para hacerse el examen por mitos relacionados con la exploración rectal; sin embargo, los hombres que han sido operados confiesan que es mayor la angustia tener cáncer. 


 


El Dr. Andrés Arley, urólogo del Hospital México, dice que el examen del tacto rectal hecho por personal experimentado es rápido (en promedio de 5 a 15 segundos) y no es doloroso. El tacto representa cierta incomodidad para el paciente, pero, en general, es bastante simple y fácil de tolerar. La periodicidad del examen la establecerá el urólogo (por ejemplo, que sea anual o cada 2 años, etc., hasta los 65 o 70 años.) dependiendo del riesgo individual de cada paciente.


 


Así, al ser revisados como parte del tratamiento, ellos reconocen que temor al examen era totalmente injustificado y que someterse a él no afectó la seguridad en sí mismos ni representa un impacto emocional traumatizante.


 


Estos exámenes de antígeno prostático son recomendados de manera rutinaria después de los 40 años. El primer tacto rectal puede hacerse en promedio entre los 45 y 50 años si el paciente no tiene factores de riesgo y a partir de los 40 si los tuviera (ej. herencia, etnia negra). Todo depende los factores de riesgo asociados a cada paciente.


 


FACTORES DE RIESGO


 


Los factores de riesgo vinculados con el cáncer de próstata se suelen presentar como probables, posibles y no asociados, según los datos más recientes de la literatura científica:


 


Factores PROBABLES


 


•        La edad es el principal factor de riesgo identificado; ocurre a partir de los 50 años.


•        La historia familiar, está presente en el 25% de los casos. El riesgo relativo de padecer cáncer de próstata es de 2 a 3 veces mayor cuando existe un familiar en primer grado (padres o hermanos) con dicho diagnóstico y es de 5 cuando existen dos parientes con esa condición.


•        La herencia es responsable del 10% del cáncer de próstata, de modo que los portadores del gen BRCA1 tienen mayor riesgo, padeciendo cáncer más precoz y agresivo.


•        Los hombres de piel negra tienen un riesgo 1.3 a 1.6 veces más alto.


 


Factores POSIBLES


 


Factores Dietéticos


• Alto consumo diario de proteína


• Alto consumo diario de grasas


                             Tabaquismo 


 


Factores NO ASOCIADOS


 


•        Vasectomía previa


•        Actividad Sexual


 


Entre los mitos relacionados con la enfermedad, está el hecho de haber tenido intensa actividad sexual como factor de riesgo, algo que está descartado por la evidencia científica.


 


IMPACTO del cáncer en el país


 


Según los datos más recientes del Registro Nacional de Tumores, analizados por la Caja Costarricense de Seguro Social, el cáncer de próstata es el segundo en incidencia y el primero en mortalidad cuando se habla de los hombres con cáncer en el país. El primero en enfermedad es cáncer de piel y el segundo en mortalidad y muy cercano al de próstata es cáncer de estómago.


 


De acuerdo con la incidencia, el cáncer más diagnosticado entre los hombres durante la última década fue el cáncer de próstata, seguido por el de piel, estómago, colon y pulmón. Sin embargo para el año 2011 el cáncer de próstata es superado por el cáncer de piel en cuanto a incidencia; para el año 2011 la incidencia de cáncer de próstata fue de 45,5/100 000 hombres mientras que el de piel tiene una tasa de incidencia de 53 por cada 100 000 hombres.  


 


Estos tipos de cáncer han tenido un comportamiento creciente en los últimos años, principalmente el de piel que ha aumentado un 25% en 11 años mientras que el de próstata presentó un aumento de 26,2% en su tasa de incidencia entre el año 2000 y el 2008 y una leve disminución del 2008 al 2011.  Ambos suman cerca del 50% de casos de cáncer diagnosticados en hombres con la diferencia de que el cáncer de piel tiene un bajo impacto en lo que respecta a mortalidad. 


 


Para hacerlo en términos más sencillos, “de cada cien hombres con cáncer, 22 hombres tienen de próstata. Y de cada cien hombres fallecido por cáncer, 17 fallecen por próstata. Visto en una línea de tiempo,  hay un caso nuevo cada tantos días y una muerte cada 27 horas” explica el doctor Alejandro Calderón, del Proyecto de Fortalecimiento de la atención integral del Cáncer.


 


Al analizar la tendencia de la mortalidad por tipo de cáncer en hombres, se nota que de los años 2009 al 2011 el cáncer de próstata  fue la primera causa de muerte, luego baja al segundo  y, para el año 2013, vuelve a ser la primera causa de muerte específica por cáncer en hombres.


 


En el año 2013 el cáncer de estómago registró un total de 381 muertes en hombres, que corresponde al 15,7% del total de defunciones por cáncer en hombres; el cáncer de próstata por su parte presentó un total de 412 muertes, que corresponde al 17% del total de defunciones por cáncer en hombres. 


 


El doctor Alejandro Calderón, del Proyecto de Fortalecimiento de la Atención Integral del Cáncer dice que esos datos permiten comprender que el cáncer tiene alto impacto, aunque es uno de los cánceres en los cuales hay exámenes sencillos con los cuales se les puede dar vigilancia activa y permitir un abordaje terapéutico a tiempo para llegar cuando todavía es posible el abordaje para la curación.


 


Por su parte el cáncer de próstata ha tenido un comportamiento variable en el periodo, en cuanto a mortalidad, en los años 2009 al 2011, fue la primer causa de muerte por cáncer en el sexo masculino y para el año 2013 vuelve a ser la primer causa de muerte específica por cáncer en hombres. 


 


En el año 2013 el cáncer de estómago registró un total de 381 muertes en hombres, que corresponde al 15,7% del total de defunciones por cáncer en hombres, por su parte el cáncer de próstata presentó un total de 412 muertes que corresponde al 17% del total de defunciones por cáncer en hombres. 


 


El grupo de edad más afectado por cáncer de próstata fue el de 75 o más años con 284 muertes para un 69% del total de muertes por esta causas, mientras que en cáncer gástrico el 50% de las muertes se dio en hombres entre los 50 y 74 años y un 39% en hombres de 75 o más años.