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Especialistas piden a ticos no exponerse a cambios bruscos de temperatura



  Super User       Dic 06, 2011  |  02:02 PM      3379   CCSS

L>La urgencia de no exponerse a cambios bruscos de temperatura para evitar complicaciones respiratorias, plantearon especialistas en geriatría y gerontología de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Tanto el doctor Manuel Soto Quirós, jefe del servicio de neumología del Hospital Nacional de Niños, como el doctor Fernando Morales Martínez, director del Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología, explicaron que a raíz de bajas temperaturas y fuertes vientos que se producen en esta época del año, es necesario que se tomen medidas tendientes a proteger especialmente a niños y adultos mayores en virtud de que se pueden exacerbar cuadros agudos respiratorios.

El doctor Soto Quirós destacó que es necesario vigilar que las vacunas estén al día, mantener la práctica del lavado de manos y del protocolo del estornudo que la institución ha venido promoviendo y procurar que los pacientes asmáticos se administren el tratamiento preventivo.    Una de las preocupaciones del doctor Soto Quirós es que los pacientes que se están internando en los centros médicos con este tipo de cuadro presentan fallas de su tratamiento preventivo.

El médico destacó que la mayor parte de las crisis agudas que se presentan en población asmática infantil son secundarias a una infección viral y por lo tanto es necesario reducir cualquier riesgo como el cambio brusco de temperaturas.

Por su parte, el doctor Morales Martínez pidió a los adultos mayores y cuidadores evitar el exceso de abrigo porque al descubrirse se enfrían,  lo que puede producir un cambio brusco de temperatura y afectar su salud.  Es necesario que la gente se abrigue, pero no demasiado, indicó el especialista.

De acuerdo con el médico, es importante proteger  con bufandas, gorros y medias las extremidades superiores e inferiores, el tronco y la cabeza.   También es necesario mantener ventiladas las habitaciones con el propósito de que el aire circule y se evite la concentración de microorganismos.

1. Estrategias contra el frío


Más calor, menos calorías: coma seis veces en porciones pequeñas.

En temporadas de frío, aumente la temperatura corporal sin abusar de las calorías, porque mantener el peso correcto es ideal para la salud.

Y para sentirse alegre, activo y caliente, consuma alimentos de calidad nutritiva en seis tiempos por día: desayuno, merienda, almuerzo, merienda de media tarde, cena y merienda de noche.

En caso de que haga mucho frío por el clima, fortalezca las porciones de esos tiempos con productos adecuados, como el atol o la avena, pero evite hacerlo con frituras (carnes) o confituras (confites, caramelos y chocolates). La idea es aumentar la fuerza energética sin subir la cantidad calórica. El error consiste en aumentar las grasas o las calorías con el objeto de esquivarse del frío.

Un buen ejemplo es el desayuno. Cuando sale a la calle en clima frío debe ser fuerte. Las personas que solo toman café una galleta, pueden sumar una taza de gallo pinto con huevo o queso blanco o simplemente cereal. La clave no es comer más si no alimentarse mejor.

Igual que la alimentación sana es un aspecto fundamental del control de la temperatura, dieta débil crea un debilitamiento de las defensas, lo cual tendería a desencadenar en resfríos o gripes. Por eso, los alimentos son parte importante de sentirse bien y tener una vida agradable y activa.

En esa relación entre los alimentos y el frío, hay un mito comúnmente generalizado: comer caliente inhibe el frío. En realidad, comer caliente produce un efecto temporal mientras que alimentarse bien mantiene una reserva de energía por un tiempo prolongado.

Y si usted come bien, sin abusos, los seis tiempos, puede mantenerse caliente todo el día. Si usted come caliente, sentirá calor por un pequeño tiempo y luego sentirá frío otra vez. La clave es concentrarse en las reservas energéticas que el cuerpo usa para generar calor y no la reacción inmediata a la temperatura de los alimentos.

Para comprender mejor este fenómeno, puede considerar lo siguiente: en individuos sanos, la temperatura se mantiene estable (36,5ºC), porque el cuerpo quema la energía de los alimentos y, cuando es necesario, también recurre a las reservas acumuladas para ese propósito. Sea cual sea la temperatura exterior (caliente o fría), ¾ de la energía empleada sirve para la termorregulación del cuerpo y ¼ sirve para la contracción muscular. Por eso, la alimentación está relacionada con la temperatura. El peligro de aumentar de peso es porque la cintura de los hombres debe ser inferior a 90 cm y la de las mujeres menores a 80 cm, si se quiere aumentar el riesgo de tener enfermedades crónicas.

2. Abríguese bien.


Abríguese por capas para calentarse bien. Use una prenda cómodamente ajustada al cuerpo y otra prensa gruesa por encima, un poco más floja, para crear una barrera de aire entre ellas que lo aísle del exterior.

Si es necesario, use guantes, bufandas y medias gruesas. En las extremidades, el cuerpo pierde calor. Los dedos pierden calor fácilmente porque son los primeros en perder el flujo sanguíneo cuando el cuerpo contrae los vasos sanguíneos por efecto del frío. Por la cabeza se pierde gran cantidad de calor; lleve gorro y no olvide cubrirse los oídos. Las medias gruesas protegen los pies, otro punto de fuga de calor. No hay investigaciones concluyentes todavía, pero se está estudiando la relación entre los pies fríos y el comienzo de episodios del resfrío.

Las personas con antecedentes de problemas respiratorios, pueden cubrirse el rostro para protegerse. El virus del resfrío entra en las células de las paredes de la nariz y la garganta, y se multiplica rápidamente dentro de ellas. La manera usual para usar bufanda es cubrirse la boca por delante y llevar las puntas hacia atrás, doblar por el cuello y traerlas al frente para cubrirse el pecho.

Hay mayor riesgo de enfermarse por efecto del frío: si las personas usan muchas prendas sin hacer capaz térmicas entre ellas; si los guantes quedan por fuera del abrigo; si los oídos quedan descubiertos; si se descubre la nariz.

3. Contenga el estornudo y lávese las manos.


Si bien el resfrío y la gripe son cuadros diferentes, la barrera más adecuada para protegernos es el uso de pañuelos desechables y el antebrazo en la contención del estornudo.

El resfrío y la gripe se transmiten de persona a persona a través de pequeñas gotas de saliva que se expelen al toser, hablar o durante los estornudos. Las gotas son inhaladas directamente o, más frecuentemente, se transmiten de mano en mano, mediante apretones de mano u objetos como las puertas, controles remotos, pasamanos y luego se introducen en los conductos nasales cuando la mano toca la nariz, la boca o los ojos.

Antes eso, más que el distanciamiento social, la mejor manera de evitar un resfriado es lavarse muy bien las manos. Frótese las manos vigorosamente por 20 segundos, especialmente entre los dedos y debajo de las uñas, no olvide las muñecas.

Para disminuir la propagación de los gérmenes entre los miembros de su familia, establezca el lavado de manos con frecuencia como una regla para todos, especialmente: antes de comer y cocinar, después de ir al baño, después de limpiar la casa, después de tocar animales, incluyendo mascotas familiares, después de visitar o cuidar amigos o familiares enfermos, después de sonarse la nariz, toser o estornudar y después de estar fuera de la casa (jugando, haciendo jardinería, caminando al perro, ir de compras, viajar en bus, etc.)

4. Muévase y sentirá calor.


La actividad física es otra forma de conseguir calor en el organismo. Si nos mantenemos inactivos, la circulación se mantiene en reposo, la sangre fluye mucho más lento y la temperatura es más baja. Por el contrario, con poco ejercicio, como caminar un rato o subir y bajar escaleras, aumenta el ritmo cardiaco, la circulación y la temperatura corporal.

Contacto Esteban Rojas 25-39-10-89

Fuentes: hospitales Nacional de Niños y Nacional de Geriatría y Gerontología (CCSS){jcomments on}