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Evitar el alcohol reduce el riesgo de cáncer



  José Mairena Morera       May 09, 2014  |  08:49 PM      2844   Cáncer

Según el código europeo contra el cáncer, para que el consumo de bebidas alcohólicas no sea perjudicial para la salud, la ingesta máxima de alcohol diaria de una persona adulta sana no debe sobrepasar  20 gramos de alcohol en el caso de los varones y de 10 gramos en el caso de las mujeres.


En sentido contrario, el consumo de bebidas alcohólicas aumenta el riesgo de padecer, entre otros, cáncer de la cavidad oral, de faringe, de laringe, esófago, hígado, colorrectal



y mama.  Esta asociación entre alcohol y cáncer es especialmente importante en el cáncer de hígado, sobre todo con el desarrollo de la cirrosis hepática como enfermedad previa.


Respecto al cáncer de mama, la recomendación de los expertos oncólogos se basa en el hecho de que el consumo de pequeñas cantidades de alcohol (tan sólo 10 gramos por día), se asocia con un aumento del riesgo de cáncer, basados en estudios donde se compara la tasa de enfermedad entre las  mujeres bebedoras y las no bebedoras.


En el caso de los niños,  la norma es que no deben tomar bebidas alcohólicas de ningún tipo en ninguna cantidad, ya que no se conoce ningún límite de seguridad en su consumo.


Factores de riesgo combinados.


Para los expertos, si al consumo habitual de bebidas alcohólicas le añadimos el de tabaco, se observa un efecto multiplicador del riesgo de padecer algunos de estos cánceres, de manera que el riesgo aumenta entre 10 y 100 veces respecto a las personas que nunca han fumado ni bebido.


Además, la cantidad ingerida de alcohol diaria unida a una dieta pobre en verduras, hortalizas y fruta, común en los bebedores habituales, aumenta del riesgo de llegar a tener algún tipo de cáncer.


En general, el enfoque de prevención en cáncer está centrado en la reducción de múltiples factores de riesgo que se suman.



Los estilos de vida aumentan la protección contra el cáncer.


Según la Organización Mundial de la Salud, uno de cada tres casos de cáncer puede prevenirse con hábitos saludables.  La idea reconoce el beneficio de hacer cambios en la dieta, en las costumbres y en las conductas a lo largo de la vida para elevar la protección y reducir el riesgo de cáncer.


El factor de riesgo es todo aquello que incrementa la posibilidad de adquirir la enfermedad. Aunque hay factores comunes, cada tipo de cáncer conlleva disparadores individuales que elevan el riesgo de tener la enfermedad.


De manera general, se han detectado factores de riesgo relacionados con estilos de vida (obesidad, sedentarismo, uso de alcohol, uso de tabaco), a condiciones de vida (la edad, historial familiar, a la exposición ocupacional, como ciertos químicos, a condiciones ambientales (exposición a rayos ultravioleta, radiación ionizante, a la exposición de ciertos virus y bacterias) y a condiciones personales (uso de ciertas hormonas, mutación genética y condiciones inmunólogas).


Según las organizaciones europeas que trabajan en oncología, los siete cambios para reducir el riesgo de cáncer son los siguientes:


• No fume; si fuma, déjelo lo antes posible. Si no puede dejar de fumar, nunca fume en presencia de no fumadores.
• Mantenga un peso corporal adecuado. Las personas obesas tienen un sistema inmunológico que no está en estado óptimo, por lo que es más propenso a contraer enfermedades yo desarrollarlas con más rapidez.
• Realice alguna actividad física de intensidad moderada todos los días. La mejor manera es hacer cada hora o cada dos horas ejercicios por dos minutos.
• Coma 5 raciones al día de frutas, verduras y hortalizas variadas. Limite el consumo de alimentos que contienen grasas de origen animal.
• Modere el consumo de bebidas destiladas, ya sea vino, cerveza o bebidas de alta graduación.
• Evite la exposición excesiva al sol, sobre todo, entre las horas de máxima radiación ultravioleta, entre las diez de la mañana y las dos de la tarde.
• Haga cumplir la legislación si en su trabajo está en contacto con sustancias cancerígenas.