3 hábitos para tener la piel bonita

1. Protéjase del sol. La luz solar es responsable del 80% del envejecimiento prematuro. Es importante adoptar medidas de defensa desde edades tempranas. Si una persona se protege del sol y no fuma su piel será saludable y se verá más joven que otra de su misma edad sin cuidarse. El daño de la luz solar provoca que los poros sean más grandes y se vean como puntos negros, favorece la aparición de arrugas profundas, pecas, manchas marrones o negras, piel áspera, flacidez, y pequeñas líneas de coloración roja/violácea, llamadas comúnmente “arañas vasculares”, que aparecen especialmente en cara, dorso de manos y antebrazos. El daño solar indeseado afecta con manchas en la cara y en el dorso de las manos, las cuales popularmente se cree son por la vejez y no por la exposición al sol; por lo tanto, al protegerse del sol evitará las temidas manchas oscuras que tanto disgustan. Además, es frecuente observar en el cuello y el escote, una lesión caracterizada por áreas de piel rojiza y más oscura, en la que se aprecia un granulado, con vasitos pequeños en las mejillas que pueden extenderse también hacia el pecho. Todos esos cambios en la piel se pueden evitar alejándose del sol o, si no es posible, con el uso sombreros.



2. Tome toda el agua pura que pueda. La hidratación es fundamental para tener piel sana. El agua representa un 70% aproximadamente de la composición química de la piel. La recomendación es tomar muchas veces poca agua en lugar de mucha agua pocas veces.  ¿Notó que el agua es mejor si es pura, verdad? El agua saborizada es procesada en el cuerpo como alimento. Es verdad que ayuda, pero si el deseo es enviar un mensaje de hidratación lo mejor es pura a temperatura ambiente. Así, cuanta más agua tome es mejor para su organismo. Usualmente se dice que lo mínimo es el peso en kilos dividido entre siete. Sin embargo, para comenzar, empiece con tomar un poco más que lo de siempre, luego una botella y luego llegará a tres litros. (Además de la piel bonita protegerá su riñón). Recuerde esto: ninguna crema o tónico hidratante, por bueno que sea, es mejor que la acción natural del agua pura en su cuerpo. Sin embargo, use agua y use cremas humectantes, de preferencia con protector solar, así tendrá más beneficios. Aplíquela en el cuello y el escote, no sólo en la cara, ya que dichas zonas también suelen estar expuestas al sol.



3. Consuma frutas y verduras frescas. La alimentación sana interactúa para el bienestar general, entre ellas la función y presentación de la piel. El consumo abundante de frutas y verduras en lugar de una dieta alta en grasas y azúcares mejora la condición general del organismo que se expresa también en la piel tersa y sana.  Recuerde que si usted hace actividad física moderada tendrá menos flacidez, otro aspecto de la piel que está asociado a la salud integral por el ejercicio.



Los hábitos saludables y no las recetas milagrosas son la base de la piel bonita. Las personas que se protegen de la sobreexposición a la radiación ultravioleta, evitan el fumado, se hidratan bien y comen sano y rico siempre tendrán la mejor piel. 



Otro valor de piel sana: Dígale adiós al tabaquismo. El cigarrillo tiene un claro efecto en el envejecimiento cutáneo, pues da lugar a una piel pálida, grisácea y más arrugada. Y se relaciona con la aparición del acné, psoriasis y la caída de cabello. El humo del tabaco causa deshidratación de la piel del rostro provocando su envejecimiento prematuro y provoca manchas. Y las micropartículas presentes en el humo del tabaco obstruyen los poros y con ello aumenta las posibilidades de tener granos. 


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