Creían estar sanos pero un examen de heces los libró de morir por cáncer de colon

El Centro de Detección Temprana del Cáncer buscó sangre oculta en heces en 53 mil vecinos de Cartago. De ellos, 750 tenían lesiones que, si hubieran seguido el curso natural de enfermedad, se hubiera desarrollado el cáncer de colon y recto sin que se dieran cuenta.

Saúl Brenes Gamboa sintió un vacío en el estómago cuando le dijeron que el examen de sangre oculta en heces había salido alterado y debían hacerle estudios complementarios. Afortunadamente el diagnóstico de cáncer ocurrió a tiempo: la enfermedad apenas comenzaba y, en este momento, está feliz de haber tomado una decisión que le salvará la vida. 

“Mi satisfacción es que puedo vivir para contarlo; antes de la enfermedad era feliz, pero ahora soy 10 veces más feliz”, asegura don Saúl al manifestar su agradecimiento con la institución por haberle hecho el llamado a examinarse cuando estaba en etapa indolente. 

Él es uno de los vecinos de Cartago que aprovechó las oportunidades de revisión y seguimiento del Centro de Detección Temprana del Cáncer del hospital Maximiliano Peralta en Cartago. 

Como don Saúl, 53 mil personas se han realizado las pruebas respondiendo al llamado de revisión y eso ha desencadenado exámenes de observación directa del colon y recto para saber si existen lesiones con riesgo de cáncer.  

En etapas iniciales el sangrado es tan pequeño que solo se detecta en el laboratorio, pero la alerta para la atención oportuna se se dispara una vez realizado el hallazgo y se realizan exámenes más completos para conocer el tipo de lesión y definir el tratamiento adecuado. 

Del total de voluntarios 750 personas recibieron el diagnóstico de diversas lesiones que pueden llamarse premalignas. Ellas fueron tratadas y así los pacientes evitaron un posible cáncer en el futuro, si la lesión hubiera continuado sin la atención médica. 

El programa de revisión periódica del colon se lleva a cabo desde hace dos años en Cartago, a cargo del Centro de Detección Temprana del Cáncer. Desde el punto de vista del paciente todo comienza con voluntad de autocuidado. Se invita a las personas a hacerse el examen para buscar sangre en heces cada dos años con el objetivo de descubrir a tiempo de curación las lesiones que, por pequeñas, no se sienten.  

En el programa participan las áreas de salud de El Guarco, Cantón Central, Turrialba, Oreamuno, Paraíso y La Unión. La participación es voluntaria, por eso el resultado es un esfuerzo conjunto entre la capacidad del Centro para hacer el reclutamiento y la gestión clínica junto con la voluntad del paciente de cuidarse. 

La importancia de llegar a tiempo 

La prevención del cáncer consiste en las medidas que se toman para reducir la probabilidad de enfermar de cáncer. El riesgo de cáncer de colon y recto aumenta después de los 50 años, pues la mayoría de los casos de cáncer se diagnostican después de esa edad. 

“Antes del cáncer hay lesiones que no se sienten ni duelen, por eso la prueba estrella de la prevención es hacerse el examen de la sangre oculta en heces. A partir de allí, se hacen los otros exámenes que descubren las posibles lesiones que podemos tratar para eliminar la evolución al cáncer” dice el doctor Alexander Sánchez Cabo, director del Centro de Detección Temprana del Cáncer.   

Junto con la detección oportuna se educa a los vecinos sobre cómo evitar los factores de riesgo del cáncer, como fumar, tener sobrepeso y ser sedentario. Además se les invita a aumentar los factores de protección, como dejar de fumar y hacer ejercicio y tener dieta variada y saludable. 

Programa se expuso como caso de éxito en Latinoamérica.  

El Centro de Detección Temprana del Cáncer, ubicado en el hospital Maximiliano Peralta, de Cartago, acaba de concluir con resultados extraordinarios los primeros 2 años de la campaña de salud del cáncer de colon y recto.  

El modelo de trabajo implica invitar a los vecinos de la zona a hacerse el examen de sangre oculta en heces cada dos años. De esa manera ellos saben que están libres del riesgo de cáncer de colon y recto, si el resultado es negativo o, pueden actuar a tiempo de curación, si los exámenes complementarios de un resultado alterado descubren lesiones indolentes.   

Los resultados de Costa Rica se presentaron en una reunión con los países del continente americano en noviembre del 2019. De las conferencias se pudo deducir que solo Canadá, Uruguay y Costa Rica tienen un programa de este tipo, totalmente organizado, lo que llenó de satisfacción al Centro de Diagnóstico de Cáncer. 

La doctora Linda Rabeneck, vicepresidenta de prevención y control del cáncer de Ontario, Canadá, y una de las autoridades internacionales en el tema, incluyó a Costa Rica en la lista los países americanos con un programa sistematizado que presenta resultados exitosos.   

Para el doctor Alexander Sánchez ese gesto es una forma de validar el trabajo realizado en Cartago, pues muestra los resultados del país en comparación con los de la región y evidencia que se trabaja en el camino correcto con avances significativos. 

Los resultados el primer año evidencian aciertos. Se invitó a 53 mil cartagineses, 48 mil participaron, el 7% dio positivo en sangre oculta, se hicieron 4 300 colonoscopías, 750 salieron con lesiones premalignas, que se trataron, 48 de ellas eran lesiones de alto grado y se encontraron 18 personas con un cáncer temprano. 

Esta gran movilización comunal por la prevención es posible gracias al apoyo de las autoridades institucionales y las del gobierno local, del compromiso de los funcionarios del hospital, de la red de servicios, en los ebáis y las áreas de salud, y de los grupos organizados en las comunidades quienes actúan por voluntariado.  

El programa se ha trabajado en jornadas normales y extraordinarias, incluyendo tardes y noches, sábados y domingos, para facilitar el acceso a los vecinos.


TESTIMONIO 

Saúl Brenes: “Antes era feliz, ahora soy 10 veces más feliz” 

Saúl Brenes Gamboa, paciente de Turrialba, tiene historia familiar con el cáncer. Su madre falleció de un cáncer detectado cuando ya estaba avanzado y eso encendió la alerta de la familia, con ocho hijos adultos. 

En sus propias palabras, él cuenta cómo fue su experiencia en el proceso de detección temprana:  

“Un día decidí asistir a la campaña de tamizaje de cáncer de colon porque vi la información que el Centro de Cáncer pegaba en el Hospital de Turrialba y empecé el proceso: todo fue muy rápido, la prueba de sangre oculta en heces me salió positiva y, en menos de 4 meses, ya había recibido la charla para la colonoscopía.  

En mi caso el diagnóstico fue de cáncer y, a partir de ahí, me hicieron muchos exámenes y hasta un TAC (Tomografía axial computarizada).  

Descubrí que era vulnerable, pero mi familia estaba muy positiva con el tratamiento y eso me ayudó mucho.  El día de la noticia del cáncer solo pensé en dar gracias a Dios por lo que tenía y lo empecé a asimilar, ahora estoy a mitad del ciclo de quimioterapia y sé que estoy vivo porque acudí a tiempo. Cuando me preguntan les digo que, si antes era feliz, ahora soy diez veces más feliz. 

Mientras estuve en el Centro de Cáncer me di cuenta de que es una oportunidad de vida para los pacientes. El Centro es como un hospitalito dentro del hospital, donde todos están muy bien conectados por la salud del paciente.  

Un éxito del programa es que hay procesos simultáneos, la gente ve los resultados pronto y se nota la preocupación del personal. Si hay algo que puedo resaltar es la comunicación y articulación tan buena que existe a lo interno; tienen gente preparada que sabe trabajar en la comunidad y a quienes les agradezco lo que han hecho por mí y por los demás.  

En apoyo a otras personas que participan de estas campañas les digo que uno está cuidado en el hospi, como en ningún otro lugar puede estar cuidado, y esa es una fortaleza que tenemos los costarricenses con la CCSS, así que les recomiendo que no les de miedo hacerse el examen, que es todo lo contrario, que la felicidad se siente cuando uno sabe que está a tiempo para seguir viviendo".


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