Laura paciente de fibrosis quística deja poderoso mensaje antes de fallecer

Joven de 24 años pidió a pacientes ser valientes y vivir un día a la vez.

  • Este es un homenaje póstulo a Laura que falleció el martes 10 de noviembre, al lado de su mamá y hermanos, en Guápiles.

  • San Juan de Dios atiende 20 adultos con esta patología y el hospital Nacional de Niños a 80 pacientes. 

Laura Urbina fue diagnosticada con fibrosis quística desde los nueve meses de vida, recientemente tuvo su último internamiento en el hospital San Juan de Dios, y en ese momento dejó un poderoso mensaje para otros pacientes que enfrentan esta dolorosa enfermedad.



 “Sin duda mi vida ha sido difícil, pero aquí voy saliendo adelante, porque hay que ser fuertes y hacer oídos sordos a las cosas negativas que nos dicen, coger fuerzas de donde parece no haberlas, porque si no, eso sería dejarnos vencer. Mi mensaje es que vivan el momento y no piensen en el futuro, porque el futuro es totalmente incierto para todos”, expresó Laura.



Desde su nacimiento, esta joven, vecina de Guápiles, vivió en medio de internamientos, a pesar de esto, logró obtener el bachillerato. Uno de sus recuerdos más preciados fue la fiesta de 15 años que le hicieron en el hospital Nacional de Niños, y los paseos familiares al río. Laura también vivió situaciones difíciles no solo por su enfermedad sino por la condición económica de su familia y por los comentarios negativos de algunas personas. “Para que vas a estudiar, si te vas a morir” o “usted no puede, porque está enferma”, por eso Laura antes de partir quiso decirles a los pacientes como ella que encuentren fuerzas, donde a veces no las hay y que vivan un día a la vez. 



El doctor Randall Guadamuz, neumólogo, coordinador de la Unidad de Fibrosis Quística del hospital San Juan de Dios, explicó que esta enfermedad se caracteriza por tener una producción de mocos espesos, en cualquier lugar del organismo donde haya secreciones, “se vuelven cada vez más espesas y obstruyen los conductos, esto afecta los bronquios, el hígado, el páncreas, el tracto gastrointestinal, entre otros, la condición genera procesos inflamatorios e infecciosos, que desarrollan una pérdida de peso progresiva, y una limitación funcional”.



Desde hace 12 años el hospital San Juan de Dios es centro de referencia nacional para la atención de pacientes adultos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) diagnosticados con esta patología genética; un equipo multidisciplinario se encarga del seguimiento de 20 personas, 11 hombres y 9 mujeres, con edades entre los 18 y 38 años. Adicionalmente el hospital Nacional de Niños atiende actualmente 80 menores con fibrosis quística.



La Unidad de Fibrosis Quística del San Juan de Dios está integrada por el médico neumólogo y con el apoyo de Farmacia, Salud Mental, Trabajo Social, Terapia Respiratoria, Nutrición y Soporte Nutricional, y en algunos casos Atención Domiciliar. Cada cuatro meses el especialista envía estudios por medio de TAC, ultrasonido, laboratorio clínico, y función respiratoria, por mencionar algunos, sin embargo, siempre están en contacto. “Yo tengo comunicación con todos ellos por medio de WhatsApp, y ante cualquier situación me pueden llamar”, dice Guadamuz.



Cumpliendo sueños

Sonia Montero, de Salud Mental del hospital, cuenta que estos pacientes se abordan según la etapas de la enfermedad, “en un inicio el proceso está enfocado a la perdida de la salud, en aceptar una condición que cambiará la vida”, comenta, para esto se emplean técnicas de manejo de ansiedad, relajación y programación neurolingüística, luego se enfocan en el sentido de la vida y la aceptación de la muerte.



No solo se atiende al paciente, también a la familia” explicó la enfermera.



Como parte de este trabajo, Salud Mental busca que los pacientes en fase terminal puedan cumplir sueños, de esta forma a Laura le cumplieron dos; visitar la Basílica de los Ángeles en Cartago y el otro dejar un mensaje para las personas que al igual que ella tienen Fibrosis Quística.



La doctora Elena Gutiérrez, médico residente del San Juan de Dios, organizó, en enero pasado, la visita de Laura y su familia a la Basílica, para que la joven conociera a la Negrita.



“Fue necesario llevar un tanque de oxígeno grande y silla de ruedas, logramos que nos dieran una explicación detallada en el lugar, ella estuvo feliz. Yo lo hice porque Laura me tocó el corazón, ella estaba en un estado avanzado de la enfermedad, pero siempre fue muy animada, me impactó cuando me dijo que ese era uno de sus sueños; me llenó mucho llevarle alegría”, expresó la médica.



Laura falleció el pasado martes 10 de noviembre, al lado de su mamá y hermanos, en Guápiles, a la edad de 24 años.


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