Tres personas son hospitalizadas por GuillainBarré cada semana en el país

La debilidad ascendente es la clave para la detección temprana.

El síndrome conocido como Guillain-Barré hace que, en promedio,  tres personas sean internadas por semana en algunos de los hospitales de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) distribuidos a lo largo y ancho del territorio nacional. 



Entre 1997 a 2018 esa área estadística reportó el internamiento de 3 138 personas, es decir un promedio 149 casos por año.  El síndrome se registra en ambos sexos y se nota que de cada diez casos seis son hombres (el 62% del total con1 950 casos) y cuatro son mujeres (38% de total con 188 casos).



En ese lapso también se registran casos en todas las edades: desde niños de un año hasta mayores de 75 años. Es infrecuente en menores de 10 años y va en aumento en la siguiente década: alcanza un promedio anual de 8 casos en mujeres y 14 casos.



Los grupos de mayor impacto por edad son distintos según sexo. En hombres el primer lugar es el grupo de 20 a 44 y el segundo de 45 a 64 años. En mujeres sucede, al contrario: el grupo de mayor impacto es el de 45 a 65 años y el segundo es de 20 a 44 años.




  • Síndrome paralizante.



El síndrome de Guillain-Barré es un trastorno agudo, debilitante y con probabilidad elevada de recuperación funcional del movimiento. La mayoría de las personas se recuperan totalmente, pero algunas padecen daños del sistema nervioso a largo plazo.



Sin que la ciencia conozca por qué el síndrome sucede cuando el sistema inmunitario del organismo ataca al sistema nervioso. Entre otros síntomas se presenta inflamación de nervios, debilidad muscular o parálisis.



Lo común es que el síndrome afecta la mielina, que es la cubierta del nervio, y esto lleva a que las señales nerviosas se movilicen de manera más lenta por lo que los primeros síntomas son debilidad y hormigueo en las extremidades.



Para explicarlo en una metáfora sencilla de comprender, el jefe de Neurología del Hospital México Dr. Dennis Chinchilla explica que la mielina es algo así como los forros de los cables eléctricos y el síndrome la destruye.



Por lo tanto el médico informa que el tratamiento consiste en dar medicamentos para detener la destrucción de la mielina y luego dar tiempo para que el cuerpo vuelva a regenerarla por sí mismo.




  • Punto clave para la detección temprana.



La debilidad muscular o la parálisis afecta ambos lados del cuerpo. En la mayoría de los casos, comienza en las piernas y luego ocurre que se extiende a los brazos. Esta debilidad progresiva ascendente es muy importante para reconocer el síndrome y acudir a consulta médica.



Se desconoce la causa exacta del síndrome; sin embargo, la literatura médica relaciona varias causas: dos de cada tres personas que desarrollan síntomas lo hacen varios días o semanas después de haber tenido diarrea, enfermedades respiratorias o influenza.


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