Caja Costarricense de Seguro Social

Manual de Odontología

Adulto mayor de 60 años


El envejecimiento es un proceso propio que sufrimos todos los seres humanos. Cada quién envejece de diferente manera, siendo inevitable e irreversible. Enfermedades como artritis, hipertensión arterial, diabetes mellitus, Alzheimer, entre otras, conducen a una merma de la función motora. Es así que para la mayoría de los adultos mayores, la disminución de su capacidad física  y el deterioro de su salud son los problemas más serios que los afectan y que los pueden hacer dependientes de otras personas que integran el grupo familiar. En el ámbito social, el adulto mayor forma parte de un grupo, que en su gran mayoría, se encuentra en condiciones de dependencia económica y bajos ingresos.

Es importante destacar que, aunque se generen nuevos cambios, propios de la edad, en las estructuras orales, reflejados en la disminución de la función masticatoria como la atrofia muscular y de la mucosa bucal;  puede darse la disminución de la saliva producto de la ingesta de medicamentos, así como el deterioro sensorial de la boca, la pérdida de piezas dentales no son propia de la edad, sino un indicativo de conductas poco saludables, así como de un mantenimiento inadecuado en salud bucodental, por parte del individuo, durante las diferentes etapas de su ciclo de vida. Por lo anterior, no se debería decir “casi no tengo dientes porque estoy viejo”.

Muchos de los fármacos utilizados por pacientes geriátricos, a raíz de enfermedades crónicas (tales como antidepresivos antidepresivos tricíclicos, tiazidas, antialérgicos, anticolinérgicos entre otros),  provocan como efecto secundario una disminución del flujo salival, lo que se conoce como xerostomía. Es importante recordar que un buen flujo salival ejerce un efecto de barrido constante sobre las superficies dentarias, y gracias a las propiedades neutralizantes de la saliva, contrarresta el pH ácido del metabolismo bacteriano, actuando como una barrera protectora.

Al producirse una reducción del volumen y concentración de los componentes salivales, puede provocarse, después de largos periodos, una baja lubricación de los tejidos bucales, que afecta la movilidad de la lengua, por lo que se hace dificultosa la masticación y deglución de los alimentos, sumado a la reducción de la percepción de los sabores, la dureza y textura de los alimentos. Esto conlleva a que el adulto mayor requiera de mayor tiempo de masticación y para deglutir el alimento.

Una persona con xerostomía presentará susceptibilidad a la caries radicular, enfermedad periodontal y a la atrofia epitelial en sus mucosas orales, además puede tener grandes problemas para la adaptación de prótesis removibles, totales o parciales.