Caja Costarricense de Seguro Social

Manual de Odontología

El ABC para mantener la salud bucodental

Un comentario periódico que hace la población es sobre el tipo de medidas que puede  aplicar para mantener su salud bucodental y prevenir las enfermedades bucodentales que les afectan con mayor frecuencia.

La cavidad oral se encuentra sometida a factores adversos como: placa bacteriana, dieta entre otros que contribuyen al deterioro de la misma, por esta razón es importante conocer el accionar de algunas de éstas en  la cavidad oral, con el propósito de establecer las barreras pertinentes:

Placa Bacteriana: Es una película delgada formada por  colonias  de bacterias que se pegan  a las superficies y estructuras de la boca. Es invisible, por lo que se requiere el uso de sustancias colorantes que comprueben su existencia. Se genera a partir del contacto de la saliva con residuos alimenticios, acumulación de bacterias, las que se adhieren principalmente en la superficie dental, ubicados en las  zonas existentes entre el borde de la encía y la parte vecina entre los dientes. La acumulación diaria produce irritación de las  encías (gingivitis y periodontitis) así como caries dental. La no remoción, conforme transcurre el tiempo, promueve que se extiende, engruese, siendo más difícil  la eliminación, debido a que se calcifica, dando origen al cálculo dental (sarro).

Caries dental: Los microorganismos que se hospedan en la cavidad oral al encontrar carbohidratos (azúcares) producen ácidos que debilitan las estructuras dentales, produciendo cavidades, inflamación pulpar, dolor e infección en las mismas.

En la figura anterior, explica el mecanismo mediante el cual se produce la caries dental, destacándose la presencia de tres elementos importantes que son: 1) el terreno, que se relaciona con la dentadura de la persona (el diente); 2) las bacterias cariogénicas (generadoras de la caries dental), que se identifica con la placa bacteriana que cubre y se adhiere a la superficie de los dientes; 3) los glúcidos fermentables (azúcares), que se encuentran en los residuos alimenticios que quedan en la boca de las personas, luego de que ingieren alimentos.

Con sólo eliminar uno de los dos elementos citados en los puntos 2 y 3 anteriores, la caries dental no se produce, teniendo como resultado que al cepillar nuestra boca luego de cada comida, eliminamos los residuos alimenticios que quedan depositados sobre y entre los dientes y por tanto la fuente de energía que requieren las bacterias para su crecimiento, al no existir, limita la aparición de la citada enfermedad.

En la figura No.2, se observa el mecanismo mediante el cual se producen variaciones del medio bucal, que constituyen factores de riesgo, fácilmente controlables al aplicar medidas sencillas y efectivas. Destaca la variación del medio interno de la boca denominado “pH”, que según el valor que tenga, puede producir caries dental.

Se destacan cuatro elementos básicos, a saber:

  1. Valor del pH bucal.
  2. Tiempo en minutos.
  3. Zona de pH crítico.
  4. Línea de ingesta de alimentos.

Comprendiendo la dinámica de la figura

Luego de ingerir alimentos, a los 10 minutos el medio bucal empieza a transformarse ácido, llegando a los valores más bajos en el tiempo comprendido entre los 10 y los 40 minutos, extendiéndose ese efecto hasta 50 minutos.

Para las personas que tienen su pH normal, en 7.3, el valor más bajo del mismo llega al valor de 6; para las personas que tienen su pH normal, en 6, el valor más bajo del mismo llega a cifra ligeramente inferior a 5.

Para el caso del valor del pH que baja de la zona crítica (el intervalo de 5.5 – 5.7) las personas están en condiciones potencialmente altas de padecer enfermedades de las encías y de caries dental. Para estos casos las medidas de higiene bucodental deben ser extremas, con el fin de prevenir la posibilidad de enfermar.

Resumiendo, después de la ingesta de alimentos la persona debe realizar su higiene bucodental de forma inmediata, debido a que pasados 10 minutos, la acidez bucal aumenta y favorece la aparición de enfermedades como la caries dental y lesiones tempranas de las encías. Si una persona come constantemente, está poniendo en peligro su salud bucodental, por estar prolongando de manera continua el factor de riesgo, al mantener el medio bucal dentro de la zona de pH ácido.