Caja Costarricense de Seguro Social

Manual de Odontología

Niño (a) de 4 a 6 años de edad


En esta etapa el niño(a) presenta la primera dentición (temporal) completa, además se visualiza el abordaje familiar en el cuidado de la Salud Bucodental, así como la capacidad de entendimiento y responsabilidad del niño en el mantenimiento de la misma.


La mayoría de los niños,  asisten a centros educativos, por lo que es importante el abordaje de los padres, encargados, así como de educadores sobre: alimentación saludable, hábitos de higiene oral, dentición mixta, entre otros.
La alimentación debe ser completa, equilibrada, suficiente y adecuada (C-E-S-A) para que colabore con los aspectos de salud general y favorezca al desarrollo y conservación de dientes y encías sanas.
A continuación se muestra una figura sobre alimentación saludable, en el cual contempla la clasificación de los nutrientes esenciales que proveen los alimentos para el crecimiento y desarrollo del cuerpo, necesarios para el mantenimiento de las funciones normales del cuerpo.

Como se observa en la figura anterior, las proteínas, son nutrientes esenciales que cuando se ingieren ayudan a formar las estructuras del cuerpo, como por ejemplo: músculos, piel, procesos de reparación y cicatrización cuando este se lesiona. Son de dos tipos: animal y vegetal.


Las de tipo animal se encuentran proporcionadas en la leche y sus derivados que aportan calcio, fósforo, vitaminas A y D; importantes para la formación de huesos y músculos.  También  se pueden obtener de las carnes y huevos; los cuales aportan hierro, complejo B-12, carnitina (B-11, disminuye el depósito de ácidos grasos en el hígado), zinc y ácido fólico.
Las de origen vegetal, provienen de frutas y verduras que aportan vitaminas, antioxidantes y minerales esenciales para una buena salud, previniendo el sangrado e inflamación de encías.  Por su parte los minerales son necesarios para la formación de huesos y dientes.


Los carbohidratos son fuente de energía para realizar las actividades diarias tales como: caminar, correr, hablar y trabajar.  Se encuentran en composición simple y compuesta.
Los de origen compuesto, son las leguminosas, cereales, raíces y tubérculos, que mezclados entre sí, forman nutrientes más completos que son aprovechados por el organismo; ejemplo: arroz, frijoles, maíz, yuca, papa, camote, entre otros. Además son fuente de fibra.


Los carbohidratos simples  son las mieles, dulces y azúcares de mesa; derivados de la caña de azúcar, remolacha y miel de abeja.


Las grasas, proporcionan parte de las calorías necesarias para poner en movimiento nuestro cuerpo. Sirven para transportar las vitaminas liposolubles (solubles en grasa), como la A, D, E y la K a través de todo el organismo.


La vitamina A, es de origen  animal (productos lácteos, yemas de huevo y aceite de hígado de pescado) y vegetal (se encuentra en pigmentos natural de frutas y hortalizas de color rojo, amarillo, naranja y verde oscuro (espárragos, mamones, espinacas zanahoria, papaya melón entre otros)),  es necesaria para el crecimiento de huesos, para mantenimiento y reparación de: las mucosas, epitelio, piel, visión (con énfasis en la  visión nocturna), uñas, cabello y esmalte de dientes. Contribuye a la prevención de enfermedades infecciosas, envejecimiento celular y aparición de cáncer (elimina radicales libres y protege el ADN en actividades putativas).


La vitamina D, es necesaria para la fijación del calcio, necesaria para la formación de huesos y dientes, se encuentra en las grasas y aceites. (Maní, margarina, natilla, queso crema y aguacate). Se conoce cono la vitamina del sol porque la acción de los rayos ultravioletas solares, activa una forma de colesterol presente en la piel y la convierte en esta vitamina.


Vitamina E, evita la destrucción de los glóbulos rojos, trastornos oculares, anemias y ataques cardiacos, se encuentra en aceites vegetales germinales (soya, maní, algodón y coco).


Vitamina K: Ayuda al mantenimiento del sistema de coagulación en la sangre (evita hemorragias), se encuentra en vegetales de hoja verde oscura, hígado, cereales integrales y aceites vegetales. Se puede encontrar en forma sintética y se usa cuando hay deficiencia o cuando el organismo no asimilara la forma natural.


A su vez es recomendable ingerir al menos un litro de agua diario (8 vasos), la cual se puede tomar de diferentes formas, por ejemplo: jugos, refrescos o preferiblemente agua pura. En caso de que se consuma en forma de refrescos azucarados, se debe asegurar de mantener una buena higiene bucodental posterior a su ingesta.


Es importante aconsejar a los padres que eviten la ingesta de dulces entre comidas a sus hijos (as), pero sobre todo disminuir la frecuencia que hacen de los mismos; principalmente a la hora de preparar las meriendas de sus hijos; pues segundos después de haberlos consumido, las bacterias que generalmente están presentes en boca, empiezan a actuar sobre los azúcares, formando ácidos que disuelven el esmalte de los dientes.


Cuando el niño va a cumplir seis años de edad, los dientes permanentes comienzan a erupcionar; para esto los maxilares crecen y proporcionan el espacio para  que las piezas dentales se ubiquen según corresponda en la cavidad oral.
Las raíces de los dientes temporales o de leche se van reabsorbiendo poco a poco, al mismo tiempo que van erupcionando los dientes permanentes.