Bosquejo histórico

El significado de la Caja Costarricense de Seguro Social ha marcado todo un hito de excelsas virtudes dentro del marco de nuestro desarrollo republicano, y se comprende mejor su vital trascendencia  al analizar las limitaciones que tenía Costa Rica en materia de salud, apoyo social y seguridad familiar antes de los años cuarenta del siglo XX. Es por ello que el advenimiento de una política social que unificara de manera solidaria a trabajadores, patronos y al mismo Estado, sería fundamental para el mejoramiento de la calidad de vida de los costarricenses.   Estos esfuerzos de manera mancomunada hicieron que se erigiera la Caja Costarricense de Seguro Social, y a través de sus Seguros Sociales, enfrentar las carencias de protección que, en materia de salud y pensiones, afrontaban los habitantes del país, además de convertirse dentro de su devenir en  un instrumento de progreso, estabilidad y bastión fundamental de la Seguridad Social; principal andamiaje en donde se sustenta la paz social costarricense.

En la Caja Costarricense de Seguro Social, para su creación, están involucrados las mejores intenciones, sugerencias  y aportes individuales, grupales y sociales del conglomerado nacional manifestados desde los albores de siglo XX. Por supuesto, fue el resultado de ideas y proyectos de ciudadanos, de movimientos sociales organizados y de dirigentes costarricenses de diversas tendencias y corrientes, que en su conjunto pudieron vislumbrar  lo mejor de los intereses nacionales para beneficio de  la colectividad; colectividad que había sido  sumamente afectada por las crisis provenientes de las dos guerras mundiales y por las consecuencias de la depresión  de 1929. Efectivamente, tanto en propuestas antecedentes como en  la creación de la Caja Costarricense de Seguro Social están inmersas importantes personalidades de nuestra cultura costarricense: el Lic. Jorge Volio, el Ing. Max Koberg, el Prof. Vicente Sáenz, el Lic. Manuel Mora, Monseñor Víctor Manuel Sanabria, el Lic. Alfredo González Flores, el Lic. Carlos María Jiménez y el Lic. Guillermo Padilla, entre otros destacados costarricenses, y con especial mención el Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, quien con su fuerza política e ideológica hizo realidad tan necesaria Institución, y que después de 1948 acrecienta don José Figueres Ferrer y el movimiento político social-demócrata.