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Pacientes con enfermedad renal crónica en diálisis se triplicó



  Xinia Bustamante Castillo       May 03, 2018  |  05:02 PM      674   Cáncer

El número de pacientes diagnosticados con insuficiencia renal crónica y en terapia de diálisis en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) creció 317% en los últimos seis años, de 269 casos en 2011 a 855 en lo que llevamos de 2018, informó el Dr. Manuel Cerdas Calderón, jefe de Nefrología del hospital México y coordinador institucional de la Comisión Técnica Asesora de Nefrología.

A febrero de este año, 208 pacientes reciben tratamiento de hemodiálisis (HD) y 647 están en diálisis peritoneal crónica ambulatoria (DPCA), este segundo grupo creció 48% en el periodo 2015 – 2018. En 2011 la relación era 132 y 137 pacientes atendidos en cada programa de tratamiento respectivamente, indicó Cerdas Calderón.

El jefe de Nefrología del hospital México, comentó que entre sus principales causas están: diabetes mellitus (DM), hipertensión arterial (HTA), Enfermedad Renal Poliquística y Nefropatía Mesoamericana.

El fallo renal se produce cuando los riñones no son capaces de filtrar adecuadamente las toxinas y otras sustancias de desecho de la sangre. Su diagnóstico evidencia daño por más de tres meses.

Los datos son contundentes en cuanto a la magnitud de este problema de salud pública creciente al cual se enfrentan los servicios de atención de la institución, manifestó el galeno. En el mundo se estima que de 1 de cada 10 personas la padecen.

Cerdas Calderón explicó que en Costa Rica la enfermedad Renal Crónica (ERC) comúnmente ataca a personas en edades comprendidas entre 20-50 años, especialmente a los diabéticos e hipertensos, con una concentración en la provincia de Guanacaste.

Lo anterior coincide con el estudio “Mortalidad y egresos hospitalarios por enfermedad renal crónica compatibles con enfermedad crónica de causas no tradicionales”, realizado en Costa Rica, el cual evidencia que la provincia de Guanacaste muestra una tendencia al incremento progresivo en un rango de edad prematuro, entre los 30-34 años, lo cual se considera se adelanta 20 años a la tendencia nacional.

La investigación realizada en 2016 por Ana Rivera-Chavarría y Ericka Méndez-Chacón determinó que la población afectada corresponde en su mayoría a hombres, en una proporción de 4 por 1 mujer.

El nefrólogo comentó que ya para el 2013 la enfermedad renal crónica se ubicó en cuarto lugar entre las causas de mortalidad de la CCSS, después de cardiopatía isquémica, accidente vascular cerebral (AVC) y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Costos

El Modelo Tarifario de la CCSS correspondiente al primer semestre 2018 establece un costo de cada sesión de hemodiálisis de ¢ 467.505 más un 25% correspondiente a gastos administrativos, para un costo total de ¢ 584.381.25.

Al convertir este costo estimado en la moneda dólar, el valor de cada sesión es de $800, significa que anualmente el gasto promedio por paciente ronda los 124 mil 800 dólares, explicó Cerdas. 

Lo anterior significa que el costo total anual del tratamiento de hemodiálisis de los 208 pacientes ronda en 25 millones 958 mil 400 dólares.

Cada sesión de hemodiálisis dura al menos 4 horas. Se trata de un procedimiento que permite al paciente mantener su calidad de vida, al disminuir el exceso de agua y desechos que el organismo no puede eliminar porque los riñones están dañados.  El tiempo promedio en diálisis para trasplante ronda de 2 a 4 años.

En cuanto al tratamiento de diálisis peritoneal crónica ambulatoria (DPCA) los costos son significativamente menores, considerando que el procedimiento se realiza en el domicilio.   La CCSS gasta en cada paciente 8 mil 640 dólares al año.

Cada paciente requiere 4 intercambios al día con un costo unitario de 6 dólares aproximadamente. Los 647 pacientes significarán para la institución un costo total de 5 millones 590 mil dólares en 2018.

Según explicó el especialista la mayoría de los pacientes con ERC necesitarán un trasplante de riñón. Si un paciente tiene donante vivo, el proceso puede durar de 3 a 6 meses; si no lo tiene, ese tiempo se alarga entre 2 y 4 años a espera de un donante cadavérico. 

 En 2017, la CCSS realizó 80 trasplantes renales: 39 con donante cadavérico y 41 con donante vivo. Al 7 de marzo 2018 en la CCSS  174 personas estaban a la espera de este órgano.

 

Terapia diálisis

Cuando una persona pierde la función de ambos riñones (insuficiencia renal) se le aplica el procedimiento de diálisis que simula la función que el riñón hacía antes.

Existen dos formas de diálisis: con una máquina (se conoce como hemodiálisis) o con un tubo flexible llamado catéter que se coloca a nivel abdominal (llamado diálisis peritoneal).

La diálisis permite que el paciente siga viviendo cuando sus riñones no funcionan.

Abordaje integral del problema

La Junta Directiva de la CCSS tomó el acuerdo en julio de 2017, de asignar mayores recursos para aumentar la capacidad de respuesta y estandarizar el abordaje integral de este padecimiento.

A finales del 2017 la institución inició la implementación del Protocolo para la atención de la persona con enfermedad renal crónica en la red de servicios de la CCSS, dirigido a la prevención, al diagnóstico temprano y tamizaje.

Se hace tamizaje a los pacientes con riesgo -diabéticos, hipertensos y con otras enfermedades asociadas a la ERC-, lo cual permite un diagnóstico temprano y un mejor abordaje en el nivel de complejidad que requieren.

El doctor José Miguel Angulo Castro, coordinador del área de normalización de la atención de la CCSS, aseguró que este protocolo permite que todas las unidades tengan la ruta a seguir y facilita la sistematización de la atención en todo el país y en los tres niveles de gestión, por lo que se mejora la capacidad de respuesta en la red de servicios ante una enfermedad considerada como un problema de salud pública.

Se trata de un proceso multidisciplinario que incluye no solo la parte médica, sino también a otros servicios como enfermería, farmacia, laboratorio, psicología, trabajo social, nutrición, odontología, los sistemas de vigilancia, medicamentos, entre otros.

El funcionario adicionó que este protocolo ha permitido que se haga un diagnóstico de las capacidades de las unidades médicas y hospitalarias, con el fin de reforzarlas para aumentar la capacidad resolutiva, como por ejemplo el reforzamiento que se hizo en los laboratorios para que todos tengan los reactivos con que se realizan las pruebas de tamizaje.

El doctor Angulo dijo que a finales del 2017 se socializó el protocolo e inició el proceso de capacitación. Las áreas de salud y los hospitales han ido implementando el protocolo.

Adicionalmente, se aprobaron 44 nuevas plazas, de las cuales 28 fueron asignadas en el segundo semestre de 2017, incluyeron asistentes de pacientes, auxiliares de enfermería, enfermeros profesionales y médicos asistentes, las cuales fueron distribuidas entre los hospitales: México, San Juan de Dios, Cartago, Tony Facio, Guápiles, Liberia y al hospital de Ciudad Neilly. 

Dieciséis   plazas más se asignarán en 2018 a los centros médicos San Rafael de Alajuela, Escalante Pradilla de Pérez Zeledón y San Juan de Dios.

El nuevo recurso humano representó un presupuesto de 756 mil 298 millones de colones.

No olvidar el autocuidado

Los especialistas recomiendan que la población no baje la guardia y realicen hábitos para prevenir la enfermedad renal crónica, entre los cuales están:

  • Hidratarse correctamente con agua. Se recomienda ingerir tres litros de agua diarios, sobre todo si se viene en lugares con temperaturas altas.
  • Ingerir frescos de frutas naturales, pero adicionales al agua.
  • No exponerse mucho al sol, sobre todo entre las 10:00 de la mañana y las 2:00 de la tarde. Cubrirse del sol con barreras protectoras como mangas largas, pantalones largos y sombreros de ala ancha; el bloqueador es un complemento a las barreras protectoras, pero no se debe utilizar como única barrera.
  • Alimentarse de forma balanceada, ingiriendo vegetales, verduras y frutas frescas, pueden ser de temporada que su precio es más accesible.
  • Realizar actividad física diariamente, ésta no implica hacer altas erogaciones de dinero.
  • No automedicarse. Los medicamentos solo deben recetarse por un especialista.